Me tambaleo en la línea de ser un comprador compulsivo


Al igual que yo y sin saberlo, o lo sospechabas pero siempre lo has negado, podrías estar a punto de convertirte en un comprador compulsivo o quizá ya lo seas de una forma moderada. Yo me di cuenta hasta el día que me encontraba buscando ‘sofá cama precios’ para tenerlo en mi cuarto para cuando tenga visitas, cuando estaba a punto de realizar la compra, mi tarjeta de crédito no pasó ya que tenía un adeudo, pues olvidé pagarla en tiempo y forma. Recordé que el pago era por unos juegos de PlayStation 4 que había comprado, los cuales ni siquiera había jugado pese a que los adquirí hace poco más de un mes. “No debí haberlos comprado”, pensé. Fue ese pensamiento el que me llevó a cuestionarme si tenía o no un problema.

La verdad es que nunca me había puesto a pensar en esto, ya que para ser comprador compulsivo yo tenía la idea de que eran personas que compraban de todo y sin pensar en si les servirá o no. Simplemente gastaban su dinero para sentirse bien, lo cual yo no hacía con todos los productos. No soy fan de comprarme ropa o zapatos, en la que llego a gastar suele durarme unos tres años, tampoco gasto en exceso en juguetes coleccionables, cartas, aparatos electrónicos, artículos deportivos, etc. Pero cuando de videojuegos y películas se trata, no puedo combatir con las ganas de tenerlo, aunque tarde meses en jugarlos o verlas, simplemente me conformo con tenerlas en mi colección. Muchas veces me he arrepentido de comprarme algún título de PS4, pues gasto más de mil pesos y a la mera hora resulta que no me gusta, por lo que tengo que venderlo, incluso hubo ocasiones en las que los malbaraté.

El hecho de comprar videojuegos sólo porque era el que estaba de moda o adquirir películas que pueden estar guardadas por meses, me hizo pensar que quizá era un comprador compulsivo, lo cual comprobé recientemente. Recién salió un juego, del cual no había oído nunca, pero todos comenzaron a hablar de lo bueno que estaba y fui a una tienda departamental para comprarlo, pero a la hora de estar en la caja, decidí tener un poco más de autocontrol y me arrepentí, así que fui a devolverlo. Me hacía preguntas como ¿por qué lo compro?, ¿realmente lo quería tanto?, ¿me pude haber esperado a que bajara de precio?, etc. Mis respuestas me asustaron, así que decidí poner en marcha una estrategia para evitar gastar de más y en artículos que quizá no les daría el uso necesario.

Si consideras que tienes un problema comprando ciertos artículos, lo mejor es que hagas una introspección personal para que analices si lo haces compulsivamente, si realmente lo quieres ya que eres un coleccionista o porque te hace falta. Analiza bien las compras que realizas, no necesitas comprar cualquier cosa en exceso para ser un comprador compulsivo, también lo eres cuando adquieres alguno de tus gustos sabiendo que no tienes el dinero para hacerlo o sabiendo que no lo necesitas.

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