Guerra Fantasma


Durante la historia humana cada siglo de nuestra larga crónica ha tenido una amenaza que ha puesto a la civilización general en peligro, un peligro con el cual se ha tenido que lidiar de la manera más hostil y estratégica posible.  El enemigo numero uno de la humanidad en nuestro siglo 21 es sin duda alguna el terrorismo, una amenaza muy delicada puesto a que su modo cobarde de operar  es muy difícil de interrumpir y cortar por completo de la misma manera que es muy difícil encontrar de entre las ratas aquellas que portan plaga o infección sin tener que quemarlas todas.

Asimismo, los terroristas no están solos es su pelea contra el mundo civilizado y contra el mundo no musulmán, ya que cuentan con la ayuda y protección de esa infame organización llamada “Derechos Humanos”,  una organización que siempre se interpone entre la ley y los criminales dándole a estos una gran oportunidad de  salir ilesos o de escapar captura recibiendo derechos, civilidad y protección  que ellos robaron de todas sus victimas inocentes quienes han muerto de las peores maneras posibles desde niños hasta ancianos.

Eso no es todo,  los radicales musulmanes cuentan también con el apoyo de los principales gobiernos occidentales quienes denuncian el término “terrorismo islámico” por temor a ofender a todos los seguidores de ese “profeta “cuyas enseñanzas han traído violencia al mundo desde que Mohamed caminaba en la tierra. Estos dos factores,  hacen del combate al terrorismo algo sumamente complejo para aquellos quienes verdaderamente quieren acabar con esta infame amenaza islámica proveniente de medio oriente.  Asimismo, los gobiernos occidentales de la época hacen la situación aun mas compleja al ir a esas zonas marginadas del mundo a bombardear territorios y zonas  donde no se encuentran estos terroristas, pretendiendo que ahí se encuentran lo que causa furia sobre la población local quienes son los que sufren de estos ataques y quienes simpatizan con los terroristas como consecuencia. A esto, podemos aumentar el hecho que esos mismos gobiernos no permiten que sus sociedades segreguen a aquellos quienes fermentan el terrorismo  dejándoles descargar su furia en ellos como leones contra corderos indefensos.

La verdad de las cosas es que el terrorismo y todas las células que le conforman son una herramienta valiosísima para los gobiernos de occidente para poder conseguir sus eternas agendas de poder ya que estos pueden desestabilizar cualquier país con recursos naturales y causar guerra civil en cualquier zona del planeta donde haya gobiernos que se les opongan como fue el caso de Siria. Teniendo este tipo de dirigentes a cargo de occidente no es una sorpresa el hecho que nuestra sociedad sea una en completa decadencia moral, política e inclusive económica. El no querer acabar con el terrorismo se mostro en las campañas de los Estados Unidos en contra del Estado Islámico cuyas refinerías y laboratorios de referencia estaban intactas después de un año, hasta que llegaron los rusos a acabar con ellos.